Reto.
Una difícil situación económica es un poderoso argumento para invertir en tecnologías de impresion 3D. La inversión en impresoras 3D no sólo genera un valor estratégico a largo plazo, mejorando las funciones de diseño y reduciendo los plazos de comercialización de productos, sino que también permite ahorrar recursos al aumentar la productividad. Una tendencia en diseño CAD 3D es utilizar más prototipos en las primeras fases del ciclo de desarrollo, lo que mejora la colaboración en la fase de diseño y reduce los errores antes de iniciar la fase de producción de prototipos. La producción de modelos de bajo coste es esencial para los procesos de diseño iterativos de gran volumen, ya que las impresoras 3D son capaces de producir modelos de forma asequible. Allí donde han adoptado las tecnologías de impresoras 3D, han asistido a un gran impacto que no sería exagerado catalogar de revolucionario. Ahora, los diseñadores pueden tener modelos conceptuales reales a todo color.
Los departamentos de ventas y marketing pueden mostrar productos reales incluso antes de que comience su producción y, en algunos casos, la producción real de algunos productos a baja escala se ha confiado a esta novedosa tecnología. Pero para poder comprar la impresora 3D correcta, los encargados de la toma de decisiones también necesitan comprender totalmente no sólo los costes de adquisición de la máquina, sino todos los costes relacionados, ya que puede suponer el éxito o el desastre, en el caso de algunas aplicaciones. De hecho es muy importante entender los diferentes métodos de impresion 3D y la terminología que se utiliza, ya que en las comparaciones entre fabricantes no siempre se contrastan “manzanas con manzanas”.
Coste inicial.
Entre los factores que se deben considerar se encuentran el coste inicial de la adquisición de la máquina; el primer año de mantenimiento; el coste de equipamiento de post-procesamiento necesario, así como el opcional recomendable; el kit inicial de consumibles; los costes de instalación y formación; y los posteriores años de mantenimiento. Estos costes no se advierten siempre de forma inmediata.
Tenga cuidado de los paquetes de “sistemas”. ¿Qué obtiene realmente de un paquete de “sistema”? Algunos fabricantes sólo incluyen una impresora 3D básica, pero para obtener el máximo rendimiento (o, en algunos casos, un rendimiento mínimo) necesitará invertir en equipamiento adicional de pre o post-procesamiento.
De igual forma, algunos fabricantes presentan una exigencias especiales de consumo de energía o la exigencia de un entorno especial para los usuarios (por ejemplo la necesidad de manipular residuos químicos o la emisión de olores tóxicos). Y, aunque todas las impresoras 3D requieren algún tipo de actividad de post-procesamiento, la forma en que se realiza puede ser muy diferente. Estas operaciones retirar el polvo o sumergir el modelo en agua u operaciones tan complejas como disolver con polímeros las estructuras de soporte en una máquina especial o cortar manualmente los soportes físicos con uchillas. Dependiendo del fabricante y de la máquina específica, es posible que necesite añadir al presupuesto un equipo de ventilación adicional o soportes especiales para que la impresora 3D se disponga en una posición ergonómica.
Coste de los consumibles.
Otro factor clave es el coste de los materiales o “consumibles”. Este factor puede variar según el tipo específico de proceso de 3D que se utilice y la geometría específica de las piezas y de la aplicación. Por ejemplo, aplicaciones como el modelado conceptual requiere la producción de numerosas piezas durante periodos cortos durante el ciclo de diseño iterativo. Como algunos materiales son más costosos que otros, el uso de materiales de prototipos costosos es un despilfarro. Además de los materiales utilizados para producir los modelos puede haber otros costes relacionados con el proceso que no se advierten de forma inmediata.
Algunas impresoras 3D utilizan simples cabezales de impresión de inyección de tinta como consumibles. Otras necesitan bases de modelado que suministra el fabricante. Además, se utilizan materiales adicionales como soporte de estructuras o partes sobresalientes, que requieren baños químicos para su disolución. Con frecuencia se suele incluir un kit inicial de estos consumibles con la compra de la impresora. El tamaño y composición de este kit inicial de consumibles tendrá una repercusión evidente en los costes del primer año. Cuando estudie los costes de utilización de consumibles, asegúrese de reconocer las múltiples dimensiones de estos costes. La comparación más segura es el coste por volumen de unidad de las piezas producidas en lugar del peso del producto producido. Sea realista. Los consumibles necesarios para crear los componentes de un teléfono móvil son muy diferentes de los necesarios para imprimir colectores de escape o carcasas de bombas de agua.
Además, todos los tipos de impresoras 3D procesan más materiales de los necesarios para la pieza finalizada. Algunos sistemas permiten reutilizar la totalidad o parte del material, mientras que otros no permiten reutilizar material en absoluto. Estas diferencias de procesos pueden producir grandes diferencias en el coste de consumibles con el tiempo.
Conclusión.
Resumiendo, al igual que al comprar un vehículo, es importante tener en cuenta factores más allá del precio de la etiqueta, como son el consumo de combustible, la fiabilidad, el nivel de satisfacción de los clientes, etcétera. Las impresoras 3D se deben evaluar de la misma forma. Al fin y al cabo, invertir sabiamente en una impresora 3D puede ayudarle a ahorrar costes en I+D y permitirle reducir los plazos de comercialización de los productos en una época en la que la competencia.
Estudio comparativo de impresoras 3D realizado por T.A. Grimm & Associates, Inc: Bajar informe
Blog Impresoras 3D Zcorp